Pensó que era una mancha en su piel, pero meses después no paraba de crecer


Si ahora ves a Bethany Greenway, seguramente pensarás que es una madre de familia normal. Nunca te imaginarías que esta mujer pasó el último año en operaciones y tratamientos físicos para combatir una terrible y mortal enfermedad: el cáncer en la piel. 

Un día como cualquiera, Bethany notó un punto extraño en su frente, quiso exprimirlo como si se tratara de un barro, pero no salía nada. Sabía que algo no andaba bien, así que fue al doctor…




El médico realizó los exámenes correspondientes, y los médicos no encontraron nada; sin embargo, al paso de dos años, Bethany recibió una noticia escalofriante. 

¨Recuerdo que después de mucho tiempo que no se me quitaba eso que me salió en la frente, acudí con el cirujano plástico para hacerme exámenes. A los dos días me llama y me dice: ´necesitamos hablar urgentemente, esta será una conversación muy seria. Vente preparada´ - en ese momento esperé lo peor, pero nunca me imaginé que sería tan malo¨

En la plática, Bethany se enteró que tenía un extraño padecimiento, pues en su frente tenía dos tipos de cáncer, el melanoma desmoplásico y un melanoma, ambos en ese punto que tenía en su frente. 

En agosto del año 2016, Bethany entró al quirófano para removerle esa piel enferma, y colocar piel saludable extraída de su glúteo derecho.


A pesar de todo el dolor, la pena y la angustia que esta mujer pudo sentir, en todo momento mostró un buen humor, aceptando las cosas con mucha alegría.


Decidió que sería una buena idea documentar toda la sanación. Así que en cada proceso del tratamiento y la recuperación, Bethany se tomó una foto.


Su felicidad era evidente, pues su operación fue todo un éxito. Después de que empezó la etapa de la sanación, todo fue mucho más fácil.


Desgraciadamente, sus visitas al hospital no acabarían ahí. Aunque ya habían pasado muchas horas de quirófano, su recuperación no había sido completada.


Tardaría varios meses, más operaciones y tratamientos para recuperar su rostro normal.


Afortunadamente, después de una última cirugía,  Bethany por fin empezó a sentir que su vida por fin regresaría a la normalidad.


Sin embargo, a pesar de todas las mejoras, le quedó en su frente una cicatriz que le recordaría por muchos años ese oscuro episodio de su vida.



Lo mejor fue que al poco tiempo, la terapia de recuperación empezó a notarse y su rostro se veía cada vez mejor. Ya había recuperado su párpado y la movilidad en su ojo.


Pero la terapia de radiación le dejaba la piel como si fuera un dragón, eso la desanimó.


Y después de las últimas pruebas….


Bethany había sanado por completo. No sólo había recuperado su rostro, sino que le había ganado la guerra al cáncer.


Ella no podía estar más agradecida con la vida, y ahora es cuestión de tiempo para que todo vuelva a la normalidad. Poco a poco, Bethany recobró su belleza.


Vaya que esta sí es una historia con final feliz.
Recomendados
Recomendados