Una tortuga fue operada de emergencia, lo que encontraron en su estómago aterrorizó a todo el país


¿Qué estarías dispuesto a hacer para atraer la buena fortuna? En todas las culturas existen creencias diversas sobre cómo llamar a la buena suerte y eliminar las malas vibras. Hay quienes piensan que rociar sal en las esquinas de la casa ahuyenta a los malos espíritus. Incluso muchos piensan que los gatos negros traen desgracias, pero en Tailandia tienen una costumbre un poco más extraña. 

Para los tailandeses es de buena fortuna arrojar monedas a un estanque. No suena tan inusual, ¿verdad? Pero eso no es todo, porque creen que para alejar las calamidades y atraer cosas positivas es necesario que en ese lugar haya una tortuga.



De acuerdo con esta creencia todo será favorable, siempre y cuando el animal esté vivo, y es bien sabido cuántos años puede acumular una tortuga. Los turistas que llegaban a verla echaban monedas al estanque, adoptaron la costumbre para tener buena fortuna en su viaje. Sin embargo, una acción que parecía inofensiva tuvo fatales consecuencias.




Las autoridades de Chonburi comenzaron a invertir en el desarrollo de la región, y con ello quitarían su hogar a varios animales; unos voluntarios entregaron al Centro de Protección de Tortugas Marinas de Tailandia a las especies que peligraban. Entre ellas había una que habitaba en uno de los estanques más visitados.


Después de varios estudios notaron algo extraño en su interior. El animal, de aproximadamente 25 años de edad, tenía una malformación en el estómago, al parecer algo estaba dañado en su organismo, pues se desplazaba lentamente y pesaba demasiado para su tamaño. Los veterinarios se preocuparon y pensaron lo peor. 

Llamaron a la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Chulalongkorn, en Bangkok, y al realizar más análisis llegaron a la conclusión de que se trataba de un tumor, así que decidieron operarla de inmediato.


Anestesiaron a la pobre tortuga, la trasladaron con cuidado a una sala para hacer la intervención. Debían ser muy cuidadosos, pues respiraba con dificultad y no sabían exactamente la magnitud del supuesto tumor. Pero su sorpresa fue aún más grande cuando abrieron el estómago.

En los intestinos vieron con terrible sorpresa que no se trataba de un tumor, sino de 915 monedas, que habían lanzados al estanque turistas y lugareños. “Es difícil imaginar cómo pudo tragar tantas piezas”, comentó uno de los veterinarios.


Es increíble cómo una tradición tan ridícula pone en peligro la naturaleza; me parece indignante”, mencionó otro integrante del equipo. 

Prosiguieron cuidadosamente y después de 4 horas la tortuga -a la que nombraron “Alcancía”, de cariño- estaba fuera de peligro. Los jóvenes profesionistas, extrañados y asombrados, seguían preguntándose cómo era posible semejante falta de respeto a la naturaleza. No podían creer que en el estómago de ese indefenso ejemplar hubiera casi 5 kilos de monedas.


La operación fue todo un éxito, “Alcancía” se recuperaba poco a poco y los veterinarios no tardaron en encariñarse con ella. Estaban impresionados por su valentía, pues luego de haber sufrido por cargar todo ese peso extra pensaron que las cosas no serían fáciles. Y lamentablemente tenían razón.


Al cabo de dos semanas la tortuga comenzó a respirar con dificultad, no podía moverse y se veía muy cansada. No quería comer y los médicos se preocuparon. Le tomaron algunas radiografías, le hicieron varios exámenes y se dieron cuenta de que sufría intoxicación de la sangre provocada por la acumulación de gases en los intestinos, pues las monedas obstruyeron su organismo por largo tiempo.


Tuvieron que hacerle una segunda operación, pero estaba ya muy débil. Los intestinos estaban muy dañados, y aunque se hizo todo lo posible por salvarla nuevamente, la tortuga no resistió.


Luego de varias horas de intervención quirúrgica sufrió de un severo coma y falleció. Fue un golpe muy duro para todo el equipo que la estuvo cuidando en sus últimos momentos. El apoyo en las redes sociales, así como la inconformidad por la falta de conciencia hacia los animales, no se hicieron esperar. Millones de usuarios mostraron su empatía con los veterinarios, que hicieron todo lo posible por salvarla.


¿Cuántos animales más serán víctimas de la poca sensibilidad de los seres humanos? Esperamos que la historia de “Alcancía” logre crear mayor conciencia entre la gente que realiza “acciones inofensivas”, como echar monedas u otros objetos a animales en cautiverio.



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