Fue de vacaciones y falleció en la playa por este error que todos siempre cometemos. Comparte


Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos. Esperan que sean saludables, inteligentes, respetuosos, amables y, de ser posible, que practiquen algún deporte por aquello de “mente sana en cuerpo sano”. Todas estas virtudes y más tenía Lanna Hamann, a sus apenas 16 años.



Todo pintaba para que fuera un día perfecto. Lanna se encontraba de vacaciones con su familia y algunos amigos; el lugar elegido eran las hermosas playas de México. Después de hacer un recorrido por las tiendas y de practicar varias actividades deportivas, como acostumbraba, la joven empezó a sentirse mal. 



Sus amigos relatan que estaban en la playa cuando pasó. Lanna se desplomó en la arena; los paramédicos llegaron de inmediato pero era tarde, había muerto. Minutos después dijeron que el motivo fue un infarto. 


Familiares y amigos no podían creerlo. ¿Cómo una chica tan joven, saludable y llena de vida había terminado así? Hoy la madre, desconsolada, sabe que nada le devolverá a su hija, pero quiere que todos sepan lo que hay detrás de la repentina muerte de Lanna, y que no haya más víctimas. Relata que ella y su familia hicieron todas las pruebas necesarias para encontrar la causa de la muerte.


Los médicos determinaron que el infarto fue generado por algo que la joven había bebido. Al repasar todo lo que hicieron ese día, la madre recordó que Lanna quería recorrer infinidad de lugares y realizar tantas actividades como fuera posible, y para evitar el cansancio todo el día tomó bebidas energéticas en lugar de agua. 


Los expertos aseguran que el consumo de bebidas energéticas tiene diversos efectos, principalmente generados por el alto contenido de cafeína. Estudios realizados en la Universidad Johns Hopkins determinaron que la ingesta desproporcionada provoca aceleración del ritmo cardiaco, aumento de adrenalina, deshidratación, gastritis, daños y alteraciones en nervios y riñones, entre otros.


Una de estas bebidas equivale aproximadamente a cuatro cafés. Lanna bebió cerca de 6 latas y su cuerpo no lo soportó, pues el consumo de estas bebidas debe ser ocasional y no en dosis excesivas. 


La familia de Lanna quiere que todos conozcan su historia, porque las bebidas energéticas se compran libremente, sin importar si eres menor o mayor de edad, lo que vuelve su consumo más accesible y riesgoso. Cuídate y cuida a tu familia, la muerte puede estar oculta hasta en las bebidas que prometen “llenarnos de vida."
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