Pensaron que la casa estaba abandonada, pero cuando la policía entró quedaron aterrados…


Jamás olvidarán lo que vieron los agentes de la policía al atender una denuncia hecha por un vecino en Florida, Estados Unidos. 

Fue el oficial Mark Holste quien acudió a revisar una casa supuestamente abandonada, pues un hombre aseguraba que había visto el rostro de una niña asomándose por una de las ventanas de la casa de su vecina, pero lo curioso era que en los dos años que llevaban alquilando la casa a un lado, jamás habían visto que entrara o saliera ningún infante. 



En el momento en que llegaron a la casa que habían reportado, el agente llamó a la puerta, pero nadie abrió, parecía como si la casa estuviera abandonada, pero a lo lejos logró escuchar un ruido que provenía de adentro. El oficial derribó la puerta y se encontró con un panorama repugnante, además del terrible olor, el ambiente era insoportable; había excremento de animales en el suelo, comida podrida y basura por todos lados, pero también encontró algo que sencillamente lo dejo sin palabras…



Arrastrándose por el suelo, sin ropa y cubierta de suciedad, una niña de aproximadamente 6 años de edad lo miraba fijamente. El oficial se quedó sorprendido, se preguntaba cómo era posible que un ser humano tratara de esa manera a una niña tan pequeña. 


Lo peor es que la niña no sabía hablar sólo emitía un gruñido como si fuese un animal, y al parecer ni siquiera podía caminar, solamente gateaba y parecía que no había comido en días. Inmediatamente el oficial Holste empezó a investigar sobre el paradero de su madre, quien ni siquiera había procurado tener con la niña los cuidados básicos, ya ni hablar de darle cariño y educarla.


Pero no todo estaba perdido para la niña, de nombre Danielle, pues cuando la sacaron de ese horrible lugar, fue adoptada por una pareja que quedó conmovida por la vida y sufrimiento de la pequeña, sus nuevos padres, Diane y Bernie Lierow, aunque ya tenían 4 quisieron que ella formara parte de su familia.



Primero fue difícil para los Lierow, pues cuando era pequeña Danielle no quería caminar, llegaba a comer demasiado hasta el punto en el que tenía que vomitar, pero todo ello era un reflejo del trauma que vivió en su niñez. 


Pero con el tiempo ha ido mejorando, y ahora la niña ha crecido y tiene 15 años, a pesar de que ahora se encuentra mejor con su nueva familia viviendo en una granja y asiste ya a la escuela preparatoria, las huellas que dejaron los seis años de maltrato de su madre biológica no se han borrado del todo. 


¨Es una niña de dos años en el cuerpo de una chica de 15¨ dice su padre, pues aunque la amen con todo su corazón, ha sido una gran travesía el tener a Danielle en sus vidas, pero no se arrepienten de haberla adoptado, pues le ha enseñado una valiosa lección. 


¿Qué hubiera sido de la pequeña Danielle sin la generosidad y gran corazón de sus nuevos padres?

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