Ella nació con una enfermedad muy rara. Lo que su padre hizo por ella hizo llorar al mundo entero



Desde el momento en que sabes que hay una nueva vida en tu interior, cambias completamente. Entonces te vuelves adicta a contar los días en el calendario, estás feliz de ver tu vientre crecer pero no ves la hora de conocer esa dulce mirada, sentir esos pequeños pies, las manos tibias. No ves la hora de escucharlo llorar. 

Esto fue lo que les paso a los Westlake; Courtney y Evan formaban una familia de tres con su hijo Connor. Se sentían realmente felices, pero nada se comparó a la felicidad que sintieron cuando les dijeron que el bebé que esperaba mamá sería una dulce niña, justo lo que necesitaban para formar el cuadro perfecto. 



Courtney no veía la hora de vivir la experiencia de criar a una pequeña, miles de sensaciones la invadían, podía pasar horas y horas viendo ropa rosada, moños de todos los tamaños, juegos de té, muñecas y pinturas para niña, todo sin tener la más mínima idea de lo que les tenía guardado la vida. 

Brenna nació justo en navidad y sencillamente los Westlake sabían que no habían podido tener mejor regalo, sin embargo, esa felicidad duro tan solo unas horas, pues al poco tiempo de nacida, la familia tuvo que llamar al 911, pues Brenna se encontraba muy grave, estaba inmóvil y con cientos de heridas en el cuerpo. 


Los padres no tenían idea de lo que estaba pasando, estaban aterrorizados. No hacía unos cuantos minutos cuando se sentían agradecidos con la vida y ahora su hija estaba irreconocible y nadie tenía idea de qué estaba pasando. 

De forma inmediata los paramédicos trasladaron a la pequeña a la Unidad de Cuidados Intensivos, el corazón de Courtney latía de manera acelerada. Pensaba: ¨ Qué fue lo que hice mal, y sí la leche tenía algo, qué fue lo que puso a mi hija así¨. Su mente estaba a punto de estallar. Al llegar al hospital todo mundo corría de un lado a otro, de forma apresurada iban llegando diferentes especialistas. Uno trás otro salían de la habitación pero nadie daba ningún diagnóstico.




Los minutos pasaron y el diagnóstico estaba listo.  


La pequeña Brenna era víctima de una enfermedad llamada ictiocis. Lo cual provoca que su piel sea anormal, formando escamas en la piel como si fuera una herida o quemadura, y enrojecimiento en todo el cuerpo. Pese al diagnóstico, Brenna se encontraba en buenas condiciones, lejos de la muerte. 

Ahora se le tienen que hacer curaciones todos los días por el resto de su vida. Su padre dice: ¨Me gusta curar a mi nena, es ese momento en el que estamos sólo padre e hija¨ . Es hermoso la manera en que ésta familia enfrentó ésta desgracia y lo han superado de forma sorprendente. 


Los padres no entienden cómo si ellos que viven con la enfermedad de su hija han podido superarlo, el resto de la gente se niega a aceptar a Brenna, "Sólo porque es una niña diferente por fuera, no significa que no sienta, ría, llore igual que el resto" señala su padre, quien todos los días dedica horas y horas al cuidado de su pequeña y se disfraza de mil formas para que esta tenga amigos, pues todos se niegan a acercarse a ella, "¿Qué pasa con los padres?  Es triste, como apartan a sus hijos de Brenna, como si ella fuera un monstruo que les hará daño. Me gustaría que los padres les dijeran a sus hijos, que no pasa nada, que se acerquen y que pueden ser amiguitos de Brenna" comentó su padre.


Con el paso del tiempo el cabello de Brenna ha crecido, no lo suficiente como para hacerle esos peinados de princesas. Pero con esa trenza diminuta que apenas puede lograrse. Se convierte en la niña más feliz y amada al sentirla entre sus manos.  Y ver esa sonrisa en la bebé de la familia, es lo que vuelve a locos a sus padres y hermano. 


Comparte ésta historia, si crees que todos tenemos el derecho a ser amados sin importar como luzca una cosa tan banal como nuestra piel. 

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